Que el Espanyol necesita refuerzos es una evidencia, que el club vaya a apostar por reforzarse en el próximo mercado de invierno, esta por ver. De momento el míster el pasado domingo en un ataque de sinceridad dejó claro en la SER que se necesitaba al menos el fichaje de un delantero que supliera con garantías la venta, sí venta, de Borja Iglesias al Real Betis. El míster a las pocas horas reculó, pero su deseo ya quedo claro el domingo.

El vicepresidente García Pont aseguró el lunes por la tarde que se podía hacer alguna cosa pero que los números del club no estaban como para tirar la casa por la ventana, y oigan siempre lo he dicho, con el dinero de los demás es muy fácil jugar al monopoly, pero ojo con no reforzar esta frágil plantilla en el mercado de invierno porque las consecuencias pueden ser devastadoras.

El equipo no tiene alma, es un conjunto de jugadores de bastante calidad, pero sin espíritu, sin garra, cargado de excusas que resuenan una y otra vez en las ruedas de prensa. Cuando el equipo sale concentrado y con actitud la cosa cambia, dando el 150% de cada uno este Espanyol es capaz de plantar cara a cualquiera, pero cuando no sale con esa intensidad es un equipo fácil de batir, como vimos ayer en San Mamés.

No fichar en el mercado de invierno es una locura que costará cara, no me quiero imaginar a esta plantilla peleando las últimas diez jornadas por no bajar con la fragilidad mental que han demostrado en innumerables ocasiones. Les venderán que el sábado es el partido, que todos debemos ir a una, que saldrán a tope, y los cuentos que estos jugadores nos han contado en tantas y tantas ocasiones, pero ya cansan, mucho.