Hacemos muchas cosas bien, pero nos marcan mucho y no marcamos”. Esta fue una de las frases de Pablo Machín en la rueda de prensa posterior a una nueva derrota en casa, esta vez contra el Valencia CF. “Nos marcan mucho” Desde su llegada Machín ha utilizado el esquema que mejores resultados le ha dado en su carrera, un 3-5-2, hasta aquí nada anormal, los entrenadores suelen ser fieles a sus ideas tengan la plantilla que tengan.

A mi hay un “detalle” que desde el primer día me tiene desconcertado, David López juega de tercer central por la izquierda. Alguien en el club debería explicarle que David López desde que juega de central lo ha hecho por la derecha, dando un gran rendimiento al equipo y haciendo sin ninguna duda mucho mejor a todo el bloque defensivo, incluso nuestro centro del campo se beneficia de su solidez y seguridad. Yo no voy a discutir el sistema de juego actual, ni tengo conocimientos ni me apetece, pero hombre, poner a Naldo a la derecha y a David López en la izquierda nos perjudica enormemente.

Perarnau, Rufete, y demás miembros del área deportiva deberían explicarle a Pablo Machín que David ha de jugar por la derecha se juegue con tres centrales o con dos. Si a Naldo no lo ve para jugar por la izquierda, que se la juegue con Calero, que este sí es un central zurdo, joven y con proyección, y que con confianza tengo la sensación de que nos dará muchas alegrías. Sacrificar a nuestro mejor central colocándolo dónde rinde como un jugador del montón no es una buena decisión, es la peor de las decisiones.

¿Que Pablo insiste? Bueno, como somos un club de fútbol y desde hace ya unos años también una empresa, es suficiente con que uno de nuestros ejecutivos le apoye amigablemente una mano en su hombro y le recuerde que bajar de categoría no es en ningún caso una opción para la empresa, aunque deportivamente sea una posibilidad muy real para el club. Es lo que tiene ser marciano y terrícola a la vez, que ya nada es ni será como antes.