El pasado viernes el Espanyol oficializó el fichaje de Fernando Calero. El central, el cual llega procedente del Real Valladolid viene a ocupar la plaza que dejó Mario Hermoso. Calero de 23 años, está llamado a ser un central de futuro para la selección española y, el Espanyol ha conseguido hacerse con sus servicios después de conseguir llevar a buen puerto las negociaciones con el Pucela. A lo largo de la historia de la Primera división española un total de veinte jugadores han defendido los intereses pericos y pucelanos, pero, solo diez han llegado directamente vía Valladolid – Barcelona.

El primero en hacerlo fue el delantero Mario García la temporada 1949/50. El delantero catalán llegó procedente de Valladolid donde jugó veinte partidos y marcó cuatro goles; no obstante, en el Espanyol no se hizo con un lugar en el once titular y apenas jugó cuatro partidos y marcó un gol, al Girona en la Copa del Generalísimo. Dos años después, en el 1951, el Espanyol volvió a pescar en el Real Valladolid. Esta vez fue el defensa de treinta y tres años, Juan Babot. El defensa nacido en Sant Joan Despí venía del Valladolid siendo internacional absoluto para la Selección española y de jugar veintiséis partidos con el equipo pucelano. Pero, igual que Mario García en su día, Juan Babot no acabó de funcionar en el equipo de Juan José Nogués y, después de jugar solo tres partidos y marcar un gol, se fue al Sant Andreu a Segunda B.

Pescar en el Pisuerga no estaba siendo exitoso para los intereses del Espanyol y tuvieron que pasar doce años para que llegara el siguiente jugador procedente de Valladolid; fue a finales de la temporada 1963/64 y jugaba de delantero: José María Sánchez Rodilla. El jugador salmantino llegó al Espanyol en el año 1964 justo para disputar una Copa del Generalísimo que ya había comenzado. Atrás dejó cuatro temporadas en el Valladolid para emprender una aventura de ocho temporadas en el club perico y que le llevaron a jugar 187 partidos y marcar 54 goles. Además, ese mismo verano, tras haber incorporado a Rodilla, el Espanyol trajo a un ex compañero suyo, el centrocampista Carlos Ramírez; el cual estuvo cuatro temporadas en la entidad y en los que jugó poco más de ochenta partidos.

El Espanyol, satisfecho con el rendimiento de Rodilla y Ramírez tardaría en volver a llevarse un jugador de Valladolid. No sería hasta el año 1978 cuando un nuevo jugador se incorporaría al Espanyol procedente del equipo vallisoletano, esta vez sería el delantero Francisco Javier Díez. Díez venía de cuatro temporadas en segunda división con el Valladolid siendo internacional español y llegó al Espanyol con la intención de hacerse un hueco, algo que no consiguió con demasiada solvencia ya que no más de treinta partidos fueron su pobre bagaje con la camiseta blanquiazul. El Espanyol debía hilar más fino si quería conseguir un fichaje procedente del Valladolid con el mismo éxito que se consiguió con Rodilla. Pasaron las temporadas y parecía que al fin lo iba conseguir. Fue entre el año 1989 y 1992. En esos cuatro años el Espanyol incorporó a cuatro jugadores procedentes de Valladolid, dos delanteros y dos defensas. Cuatro jugadores muy recordados -algunos más que otros- a día de hoy por la afición perica.

El primero en llegar en el año 89 fue el defensa Albert Albesa. El central nacido en Gavà estuvo cinco temporadas en las filas del Espanyol en los que llegó a jugar 150 partidos con la elástica blanquiazul. A parte, el gavanenc ostenta un récord dentro del club que por suerte de momento no hemos tenido que rescatar. Albesa es el jugador con más partidos disputados en Segunda División con el Espanyol (56). Posteriormente a Albesa llegaron al club tres nuevas incorporaciones: Eduard Vílchez (1991), Santi Cuesta y el mítico “Goyo” Fonseca (1992).

Vílchez estuvo cuatro temporadas en el club en los que jugó sesenta y seis partidos y marcó seis goles. Una temporada después llegaron Cuesta y Fonseca. Ambos más recordados por la afición. Santi Cuesta jugó apenas veinticinco partidos con la blanquiazul por los cuarenta y un partidos que jugó Gregorio Fonseca. Ahora, veintiséis años después, la dirección deportiva ha vuelto a pescar cerca del Pisuerga para hacerse con un central de futuro como es Fernando Calero, el cual esperemos que tenga un rendimiento más parecido al de Rodilla, Albesa o Vílchez.