Debutar con el primer equipo del Espanyol es un sueño para los jugadores que suben del plantel perico. Ayer, Víctor Campuzano cumplió su sueño desde que llegó al club hace ya varios años y debutó después muchas convocatorias con el primer equipo. La ausencia de Borja Iglesias, la plácida victoria obtenida en el Swissporarena y, junto al trabajo realizado por Campuzano en el último año le brindaron por fin la oportunidad para cumplir su sueño, el de debutar con el primer equipo del Espanyol. Lo que no se esperaba -ni por asomo- Campuzano, es hacerlo con un doblete, algo insólito.

Durante estos años han sido varios los jugadores que han debutado con el Espanyol en competición oficial marcando un gol. Matías Vargas hace unos días, Marc Navarro, Wakaso o Raúl Tamudo por poner algún ejemplo han sido jugadores que hicieron un gol en sus primeros minutos vistiendo la camiseta del Espanyol. Pero, Campuzano no ha marcado un gol en su debut con el Espanyol, ha marcado dos. Algo sin duda insólito y que nos obliga a retroceder en el tiempo hasta el año 1997 cuándo Juan Eduardo Esnáider marcó un doblete con el Espanyol en su debut en San Mamés.

Víctor Campuzano realizó una brillante temporada el año pasado en el filial blanquiazul marcando quince goles y repartiendo cuatro asistencias durante la temporada, siendo un jugador clave en la brillante temporada del filial de David Gallego.

Su debut con un doblete ha emulado el conseguido por Esnáider hace veintidós años y le ha convertido en el tercer jugador en conseguir un doblete esta temporada tras Ferreyra y Borja. Además, los dos goles conseguidos por Campuzano le han valido para convertirse en el décimo máximo goleador del Espanyol en la Europa League.