Tal día como hoy, pero de 1974, se disputaba en Sarrià la primera jornada de liga entre el Espanyol y el Celta de Vigo. En el once perico, Santamaría sacaba a un recién incorporado Rafael Carlos Pérez, más conocido en aquella época por, Rafael Marañón. Aquel día, Marañón se estrenaba con la blanquiazul en un partido perfecto; el navarro dio una asistencia de gol a Manolín Cuesta y, se estrenó marcando en la victoria por 2-0 ante los vigueses. El primer gol de muchos y que, le llevarían a convertirse en el máximo goleador histórico del Real Club Deportivo Espanyol.

Rafa Marañón llegó al Espanyol en verano del año 1974. Llegó al club perico procedente del Real Madrid y su incorporación se cerró en un hotel de Jerez de la Frontera mientras el Espanyol jugaba el Trofeo Carranza. Junto a Marañón también llegaría el sueco John Sanny Aslund. Marañón llegaba al Espanyol con 26 años después de disputar cuatro temporadas en el Real Madrid en las que conseguiría una Liga, una Copa del Generalísimo y marcar dieciséis goles. Su llegada era esperada y fue aterrizar en Barcelona y besar el santo. Marañón, no defraudó y desde los primeros partidos ya perforaba la portería rival, le daba igual la competición que jugara, que Marañón solo tenía la portería entre ceja y ceja.

Tal es así que el navarro marcó 110 goles en los 261 partidos de liga disputados -Raúl Tamudo marcó 129 goles-, marcó 25 goles en 42 partidos de Copa del Rey, dos goles en seis partidos de Copa de la UEFA y cinco goles en cuatro partidos de Copa de la Liga; valiéndole para sumar 142 goles y convertirse en el máximo goleador histórico en partido oficial del Real Club Deportivo Espanyol. Con los años, solo Raúl Tamudo le hizo peligrar el récord, pero, el de Santa Coloma solo consiguió marcar 140 goles, quedándose a dos de igualar a Rafa Marañón. Siendo ambos junto a Julián Arcas los únicos jugadores en marcar más de cien goles en competición oficial del Espanyol.

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