Cerca ya de cumplirse un mes de confinamiento obligatorio, la plantilla blanquiazul sigue con sus rutinas diarias a la espera de ver cómo evolucionarán las próximas semanas. Diego López, uno de los capitanes, reconoce que no le está resultando fácil superar esta situación, pero tira de experiencia, asume que “estamos adaptándonos a una nueva realidad” y argumenta que siempre “hay que sacar el lado positivo de las cosas malas que te suceden”. Y, con esta fórmula, disfruta “de 24 horas en casa” y de nuevas tareas domésticas.

Bromea diciendo que “no me sobran horas”, asegura que “mis hijas demandan mucho ocio y mucho tiempo” y subraya que lo peor de todo es “no poder salir de casa con normalidad. Soy una persona muy activa y esta situación me cuesta”.

Echa de menos “ver a los compañeros, entrenar, los partidos… Todas esas rutinas que llevas tanto tiempo haciendo, pero hay que adaptarse y esperar que todo se solucione lo antes posible”.

Comenta que la noticia de los afectados en el primer equipo le impactó pero que, afortunadamente, “todos están bien y tenemos ganas de vernos” y concluye con un mensaje de ánimo “para los pericos y todos aquellos que han contraído la enfermedad o pasan por malos momentos. Hemos de estar unidos, ser positivos y ver que con tiempo, paciencia y responsabilidad saldremos adelante”.