El Espanyol en un día de Sant Jordi como hoy certificaba su último ascenso a Primera División, lo hacía tras golear al Cádiz en el estadio de Sarriá, por 4-0 y con 25.000 pericos en las gradas. Desde entonces el Espanyol no ha perdido la categoría, hace ya 25 años, algo que a buen seguro el espanyolismo no acaba de valorar en su justa medida.

Bajo la presidencia de Francesc Perelló y con José Antonio Camacho a los mandos del equipo, se logró el ascenso de categoría, con un equipo que al año siguiente enamoró al fútbol español en la máxima categoría. Eran tiempos convulsos en el club, con guerras por hacerse con el control de la entidad y con una galopante deuda que acabó con la venta de Sarriá.