Unos 300 pericos se han desplazado hasta Pamplona para animar al equipo desde las gradas del estadio rojillo. Una vez más han visto caer a su equipo y en esta ocasión, como ya sucedió en Leganés la afición ha cargado contra el equipo.

Los pupilos de Abelardo se han acercado al final del partido a saludar a los aficionados desplazados pero se han llevado el desprecio de la afición que nos les han devuelto el saludo. Los pericos tan sólo han aplaudido a Leandro Cabrera cuando el central uruguayo se ha acercado a la afición. Duros momentos para el vestuario, la hinchada perica comienza darles la espalda y a señalarlos directamente.