El partido del domingo no será uno más, se trata de un derbi catalán, y además el club gerundense no goza de excesivas simpatías desde que en la visita de los nuestros el curso pasado al estadio de Montilivi, el equipo por aquel entonces dirigido por David Gallego fue recibido con cánticos de a “Segunda a segunda”.

Ese gesto de parte de la afición rojiblanca sentó muy mal entre el espanyolismo, ya que hasta entonces y cuando el Girona militaba en categorías inferiores el Espanyol siempre le cedió jugadores y trató de ayudarles en todo momento. El pago de parte de la grada gerundense fue desearnos el descenso.

La hinchada perica clama “venganza” y espera acumular una nueva victoria ante el Girona, cosa que no será sencilla, ya que los de Eusebio no conocen la derrota lejos de Montilivi. Pero la racha del Espanyol de Rubi que no ha cedido ningún punto en el RCDE Stadium nos promete un partidazo por todo lo alto este domingo.