Era un domingo, 20 de abril de 1986 en nuestro añorado estadio de Sarriá, llegaba un nuevo derbi ante el eterno rival ciudadano y esperaba una gran tarde a la parroquía perica, que celebraría una gran victoria contra el Barça.

Los nuestros se impusieron con tres goles de un estelar Tintín Márquez, Mauri y Pineda también lograron perforar la portería defendida por el azulgrana Amador. Ganar al Barça siempre sabe especial pero hacerlo logrando marcar cinco goles es sin duda uno de los mayores placeres a los que puede aspirar un espanyolista.