Este miércoles no es un día cualquiera para los pericos, hoy se cumplen 30 años del ascenso del Espanyol a Primera División en Málaga, en una tanda de penaltis agónica que nos devolvía a la máxima categoría del fútbol español.

Albert Albesa fue el encargado de transformar el tanto definitivo en la tanda de penaltis para desbordar la alegría de la afición espanyolista.