Corría el minuto 84 de partido cuando Gerard Moreno sacó una falta al borde del área, en el ambiente se respiraba que era la última opción para rescatar algo positivo del partido ante el Villarreal y ahí emergió la figura de un jugador que llegó este verano y que está yendo de menos a más, Esteban Granero con pausa, con serenidad y con una indudable calidad mandaba el balón al fondo de las mallas para hacer estallar el RCDE Stadium.